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Buenas y malas decisiones de carrera

Debra Auerbach, redactora de CareerBuilder



Al comenzar el año se suelen tomar decisiones. Algunas se mantienen, muchas otras quedan en el olvido. Aunque tomar decisiones –siempre que sean realistas– sea beneficioso, conviene ser flexible y diseñar un plan para llevarlas a cabo.

El mismo razonamiento vale para las decisiones de nuestra propia carrera laboral. Aunque sea bueno fijarse objetivos, no todas las decisiones se toman de la misma forma. Algunas te ayudarán a lograr lo que deseas mientras que otras te producirán frustración, una falsa satisfacción o te descolocarán en tu carrera.

"Mi opinión personal es que cualquier decisión, particularmente las que tienen que ver con una carrera, deben contener un equilibrio entre flexibilidad y especificidad", dice Lauren Still, fundadora de Careerevolution Group, una compañía dedicada al gerenciamiento de carreras. "Una buena decisión habilitará a alguien a evaluar el progreso que se está haciendo. Una mala decisión es totalmente dependiente de la acción de terceros, es muy difusa como para poder actuar sobre ella o es poco clara para saber si la persona obtuvo logros".

A continuación algunas buenas decisiones de carrera para tomar este año y algunas que mejor evitar:

Buenas: Obtener realimentación continua

Patrick Sweeney, presidente de Caliper, firma dedicada a la gestión de recursos humanos, dice que una decisión inteligente es trabajar permanentemente con tu gerente sobre objetivos de desarrollo. Sugiere hacer controles periódicos a lo largo del año para obtener una realimentación constructiva y asegurarse que la actuación sigue de cerca la hoja de ruta. "Al tomar las riendas y mostrar iniciativa frente a tu gerente, mostrarás preocupación por tu posición, por tu empresa y deseo de ayudar a tu gerente a cumplir, también él, con sus objetivos", dice Sweeney. "Las empresas buscan y prefieren gente comprometida con un crecimiento a largo plazo y esto ayudará a solidificar tu posición".

Malas: Obtener realimentación durante las revisiones de actuación

A la mayoría de las personas no les gusta recibir comentarios sobre sus debilidades, aun cuando sean constructivos. Quizás pienses que es mejor esperar los comentarios de tu gerente al momento de revisar tu actuación. De esa manera recibirás el baldazo de agua fría de una vez y no te preocuparás por el tema el resto del año. Pero procediendo así puedes retroceder en tu carrera. Sin no monitoreas continuamente lo que funciona bien y lo que no, estarás, esencialmente, corriendo en el mismo lugar. Además, si no solicitas una devolución regular, tu gerente podría pensar que no le das tanta importancia al avance de tu carrera.

Buenas: Tener un mejor equilibrio vida/trabajo

¿Terminaste 2012 agotado y con sensación de stress? Intenta algunas cosas para mejorar tu vida personal y tendrás una mejor vida laboral. Si luego de largas horas de trabajo llegas contracturado al gimnasio, intenta despertarte una hora antes y asiste a una sesión de fitness o realiza una caminata vigorizante durante la hora del almuerzo. Aunque no debas obligarte a establecer determinadas metas físicas, mantener un buen ritmo cardíaco u oxigenarte ayudarán a tener tu mente despejada y a sentirte mejor. ¿Has dejado de ver a tus amigos por estar atado a tu escritorio? Aunque te consuma mucha energía encontrarte con amigos al final de una larga jornada, es una buena forma de poner tu mente lejos del trabajo y de ayudarte a adoptar otra perspectiva.

Malas: Lograr más reconocimiento sin importar lo que cueste

En el año que comienza puedes mostrar a tu jefe tu compromiso y que tienes lo necesario para pasar al siguiente nivel. Aunque sea un objetivo positivo, fíjate cómo lo logras. Si trabajas hasta altas horas de la noche y los fines de semana sin un verdadero motivo o asumes más tareas de las que puedes atender y no pides ayuda podrías retroceder en lugar de avanzar. Hay una diferencia entre trabajar duro y sobrecargarte de tareas: el trabajo que hagas debe ser significativo si es que deseas impactar a tu jefe, verdaderamente.

Buenas: Reparar relaciones dañadas

"Si dejas un trabajo en malos términos o has perdido el vínculo con personas clave de tu anterior compañía, debes recuperar el contacto", dice Roy Cohen, coach de carrera y autor de "The Wall Street Professional's Survival Guide". "Al menos debes saber qué dirán si son llamados pidiéndoles una referencia de ti. Esto nunca debe ser una sorpresa ni una actividad de última hora. El tiempo es un gran reparador de temas no resueltos o relaciones desgastadas. Ellos pueden aportar también ideas interesantes respecto a oportunidades y ofrecer buenas referencias".

Malas: Ser implacable

Nadie niega que el mundo actual es muy competitivo, pero ascender despeñando a los demás no es el modo de triunfar. Quizás pienses que asumiendo los créditos de las ideas ajenas, descalificando a un compañero de trabajo sin hablar con él primero o manteniendo reuniones con clientes importantes sin invitar a otros que puedan beneficiarse puede llevarte al éxito. Pero es factible que seas sorprendido con las manos en la masa o pierdas credibilidad a los ojos de tu jefe. Honestidad, integridad y trabajo en equipo son los atributos que te harán destacar por razones correctas.

Buenas: Asumir más responsabilidad

Cheryl Palmer, propietaria de Call To Career, firma dedicada al coach de carrera, dice que si quieres postularte a una promoción debe asumir mayores responsabilidades. "Puedes solicitarle a tu jefe realizar un entrenamiento cruzado y así ser más tenido en cuenta en tu organización o mostrar disponibilidad para actuar en lugar de tu jefe cuando él se ausenta", comenta Palmer. Asumir desafíos y hacerse cargo de tareas más allá de las propias obligaciones mostrará que estás listo para el paso siguiente.

Malas: Obtener una promoción

Aunque desear ser promovido sea algo positivo, hacer de ello una decisión de carrera no necesariamente te lleve a algún lado. Y si no lo logras, lo considerarás un fracaso. En cambio, establece objetivos alcanzables que te permitan avanzar en tu carrera, por ejemplo: asume más responsabilidades, asiste a conferencias sobre tu actividad u obtén una nueva certificación. Desarrollar tu arsenal de aptitudes y experiencias hará que estés listo para esa promoción, en el momento que se produzca.

Debra Auerbach es redactora y blogger de CareerBuilder.com y su blog laboral, The Work Buzz. Investiga y escribe sobre estrategias de búsqueda laboral, administración de carreras, tendencias en la contratación y diversas cuestiones relativas a los recursos humanos.

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