Jobs & Internships

Search By Skills:








Full time
Part time
Intern


Advanced Search »

Piercings, Tatuajes y Crestas en el Trabajo

Anthony Balderrama, redactor de CareerBuilder.com



Hoy en día el lugar de trabajo no se parece mucho a lo que era hace 20 o 30 años. Las máquinas de escribir dieron paso a las aparatosas PCs que ahora se transformaron en delgadas computadoras portátiles. Tal vez aún más perceptible sea que los trabajadores se vean distintos, ahora que las hombreras desaparecieron junto con el flequillo batido.

Durante las últimas décadas, el estilo que marcaba tendencia entre los más rebeldes pasó a ser parte del vestuario de una gran mayoría. Piercings en las cejas, nariz y lengua empezaron a verse en el ciudadano promedio. Los tatuajes ya no pertenecen exclusivamente a los motociclistas, de hecho, el típico estudiante de secundaria tal vez luzca tinta en alguna parte de su cuerpo. Hasta los que usan crestas y el pelo teñido con colores brillantes se abrieron camino en los suburbios. Como resultado, las generaciones más jóvenes que están entrando al mercado laboral han traído consigo su propio estilo, complicando así el viejo código de vestuario.

Ahora que vestir de manera informal se considera el nuevo "traje y corbata", ¿cuánta libertad puedes tomarte con respecto a tu apariencia sin dejar de ser visto como un profesional? Depende de la empresa, dice Brad Penman, oficial operativo en jefe en The Marketing Arm, una agencia de promociones.

"Obviamente el código de vestuario y un 'look' aceptable tienen que coincidir con la cultura de tu empresa" explica Penman. "Lo que está bien para una agencia creativa como la nuestra puede no ser lo correcto para un banco, una compañía inversora o una firma de abogados".

Los trabajadores no deben olvidar que la cultura empresarial consta de dos componentes: el jefe y el cliente.

"El código de vestuario de una compañía debe coincidir con las expectativas de sus clientes. Sus clientes pagan las facturas, con lo cual es importante respetar lo que los hace sentir cómodos", dice Penman. "Y, por cierto, está bien hacerle esa pregunta a tus clientes. Si ellos esperan que seas creativo y llegan a entender que un poco de irreverencia puede generar ideas excepcionales, es probable que no tengan problema al ver un 'look' distinto en la oficina".

La asesora de protocolo, Mary Harris, está de acuerdo con que el contexto es fundamental.

"Es tu criterio lo que realmente tiene que entrar en juego aquí. Si eres un programador de software o un diseñador gráfico, es más probable que el ambiente de tu lugar de trabajo sea más relajado y que tu creatividad a la hora de vestirte no sea mal vista", dice Harry. "Pero si trabajas en una banca de inversiones o en el departamento de ventas de una gran firma, el pelo rosa, los tatuajes visibles y los piercings en la lengua no son lo más recomendable si esperas conseguir o conservar el trabajo. Incluso los piercings más sutiles, como los de la nariz, que los trabajadores más jóvenes ven como algo normal son considerados inapropiados para los empleadores de más edad".

Cuando tú ya tienes un empleo, es probable que sepas lo que se acepta y lo que se prohíbe en términos de estilo personal. Al menos ya tienes trabajo, así que si tienes alguna duda puedes preguntarle a tu jefe o consultar el manual. Pero a la hora de buscar trabajo, ¿cómo lidias con tu apariencia personal?

Janet Flewelling, directora de Recursos Humanos de la compañía Administaff, sugiere a aquellos que buscan trabajo que sean cautelosos al ser entrevistados.

"Uno de los principales objetivos en una entrevista es dejar una impresión positiva y duradera", dice Flewelling. "Cuando los empleadores entrevistan candidatos para cualquier puesto, buscan personas que puedan mostrar su profesionalismo. En muchos casos, la primera impresión que dejará un candidato en un empleador está, a menudo, basada en la apariencia".

Pero si una buena impresión no está dentro de tus prioridades, al menos reconoce lo que estás arriesgando al presentarte con el pelo en forma de cresta o mostrando el tatuaje con el nombre de tu hija en el antebrazo.

"Si un candidato llega a una entrevista mostrando un tatuaje y esa empresa prohíbe a sus empleados llevar tatuajes al descubierto, las posibilidades de que ese individuo consiga el trabajo pueden reducirse", explica Flewelling.

Obviamente, puedes cubrirte los tatuajes o quitarte los piercings con el fin de dar otra impresión en la entrevista y luego, el primer día de trabajo, aparecer con el pelo teñido de rosa y los brazos cubiertos de tinta. Pero esto también podría ser perjudicial. Flewelling le advierte a los que buscan trabajo que la compañía quizás cuente con una política explícita acerca de las modificaciones visibles en la apariencia de sus empleados y si cambias radicalmente tu aspecto, tu jefe podría percibir que la apariencia conservadora con la que te presentaste en la entrevista fue algo deshonesto.

Una manera de prevenir la embarazosa situación de revelar tu verdadero estilo es hablar sobre el tema antes de aceptar el trabajo; simplemente no suenes impertinente a la hora de preguntar. No te conviene hablar como si supieras que ya tienes el trabajo, porque podría disgustar al que puede ser tu futuro jefe.

"Una forma de sacar el tema sobre el código de vestuario, sin tener necesariamente que levantar sospechas, es preguntar acerca de la política empresarial como parte de una lista de preguntas generales. Trata de hacer preguntas que no sean directas", aconseja Flewelling. "Por ejemplo, en vez de decir: '¿Tienen un código de vestuario?' o '¿Puedo usar un piercing en la nariz?', ya que esto puede llevar a una discusión, haz preguntas como: '¿Existen especificaciones en el código de vestuario que sean relevantes para este puesto y que deba saber?' o '¿Se requiere algún vestuario particular para este trabajo?'".

Incluso después de que te hayan contratado y de haberte establecido como parte de la empresa, te puedes encontrar lidiando con el aspecto apropiado que debes lucir a medida que tu carrera avanza. Quizás una mañana despiertes y pienses que tu corte de pelo estilo Dorothy Hamill, que luces desde 1976, no es suficientemente moderno. O quizás te ascienden y te preocupa el hecho de que un 'look' atrevido no tiene mucho que ver con un puesto senior.

En ambos casos, Flewelling opina que la responsabilidad está en cada uno.

"La mejor manera de proceder en este aspecto es mirar y aprender. Por lo general, en estas situaciones no existe algo estandar o que esté bien o mal", dice Flewelling. "Lo mejor que puedes hacer es observar a la gente que te rodea para ver cómo se visten y cómo son percibidos", concluye.

En última instancia, uno necesita que el ambiente laboral sea el apropiado para uno, y Penman cree que esto es algo que todos deben reconocer.

"Yo diría que los dueños y directivos de las empresas necesitarían cambiar su manera de pensar sobre cómo debería lucir la gente en un lugar de trabajo y empezar a pensar en cómo 'pueden lucir'. Una de las principales ventajas a la hora de contratar personal es la libertad de la apariencia. Es una ventaja sentirse cómodo", dice Penman. Cuando entrevistes a potenciales empleados, pregúntate a ti mismo si te sentirías cómodo yendo a trabajar vestido como ellos quieren.

Anthony Balderrama es cronista y blogger de CareerBuilder.com y de su blog laboral, The Work Buzz. Balderrama investiga y escribe sobre la estrategia de búsqueda de trabajo, programas de desarrollo profesional, tendencias en cuanto a contratos y temas sobre lugares de trabajo. Síguelo en Twitter: twitter.com/abalderrama