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Educación de la población de origen hispanoamericano: Instituciones de Servicio a Hispanos

Christina E. Rodríguez



La cantidad de estudiantes de origen hispanoamericano en las universidades alcanzó un máximo histórico de 12.2 millones en octubre de 2010, lo cual marca un aumento de nada menos que el 24% en un año, de acuerdo con el Centro Hispano Pew a partir de cifras tomadas del Censo de los EE. UU. de 2010. Para un sector demográfico cuyos índices de inscripción universitaria eran a menudo más bajos que los correspondientes a los demás sectores, estas cifras ilustran un crecimiento considerable. Para los educadores, estas cifras no eran lo único que buscaban; sabían que su nuevo objetivo era mantener elevado el número de inscriptos y procurar que estos estudiantes se graduaran.

En la década de 1980, el Ministerio de Educación estableció una denominación conocida como  Instituciones de Servicio a Hispanos o HSI (Hispanic Serving Institutions) para instituciones educativas de nivel superior con una inscripción mínima de 25% de estudiantes de origen hispanoamericano. Con su capacidad de perfeccionar los planes de estudios de acuerdo con las necesidades, estas instituciones pudieron satisfacer a uno de los sectores demográficos más grandes; para ello, pasaron de ofrecer clases universitarias bilingües de transición a crear programas puente, con la intención de lograr que los estudiantes de origen hispanoamericano terminaran sus estudios.

Según el Dr. Daniel López Jr., vicepresidente adjunto de vida estudiantil de la Universidad del Noreste de Illinois (NEIU, Northeastern Illinois University), lo que se comprende es que la cuestión no es lograr que los estudiantes ingresen en la universidad. Lo más importante es hacer que estos mismos estudiantes se gradúen.

"Nuestros índices de graduación no son los que queremos", dijo el Dr. López, aunque del total de estudiantes que se inscribieron en primer año para comenzar a cursar en el otoño de 2011, el 50% eran de origen hispanoamericano. "Es en esto que queremos concentrarnos. En los últimos cuatro años la universidad ha elaborado un plan estratégico que contempla el éxito estudiantil y hay varias iniciativas en marcha para resolver esa cuestión. No alcanza con hacerlos ingresar en la universidad, queremos que se gradúen".

El objetivo de las universidades con planes de estudios de cuatro años como la NEIU es mantener a los estudiantes que desean completar su educación y ofrecer programas que los hagan sentir parte de la vida universitaria.

Según Andrew C. Sund, presidente del St. Augustine College, que se fundó por la necesidad de la comunidad de origen hispanoamericano de acceder a la educación superior, lo que hace única a esta casa de estudios es que las clases se dictan en dos idiomas. Hay un método de transición en términos de educación bilingüe que se implementa en clases de adultos para que los estudiantes puedan hacer la transición con facilidad a los cursos universitarios dictados completamente en inglés después de recibir su título de técnico superior.

"Lo que nos hace realmente únicos, lo que no tiene ninguna otra institución de la zona metropolitana de Chicago es un programa de estudios bilingüe", explicó Sund. "De esta manera, la gente que no maneja bien el inglés puede venir a cursar las primeras materias en español y al mismo tiempo aprende inglés. Así que al momento de graduarte de técnico superior, tienes un título y dominas el idioma inglés, de modo que puedes tener éxito en el ámbito profesional".

El promedio de edad de los estudiantes de St. Augustine es de 28 años y el 85% de sus inscriptos son de origen hispanoamericano, ya sean inmigrantes o nacidos en los EE. UU. A diferencia de las instituciones con planes de estudios de cuatro años, en St. Augustine consideran un éxito cuando los estudiantes piden la transferencia antes de la graduación u obtienen el título de técnico superior, lo cual les da un índice de éxito del 60%.

Entre otras cosas, es en el ambiente donde estas casas de estudio sienten que pueden marcar una mayor diferencia.

"A un estudiante le gustaba mucho que aquí podía establecer relaciones como cuando vivía en su casa", dijo Sund. "Pueden hablar en inglés y decir algunas palabras en español y la gente entiende lo que están diciendo".

El Dr. López afirmó lo mismo de la NEIU, donde los estudiantes pueden asistir a clases dentro de su barrio de Chicago. El personal docente trabaja mucho para asegurarse de que los estudiantes aprovechen al máximo su educación.

"Queremos que se interesen. Es complicado porque viajan todos los días. Tenemos que estar más atentos y trabajar más para asegurarnos de que participen lo máximo posible", explicó por teléfono. "Para asegurarnos de que se sientan parte de una comunidad; casi un hogar lejos de casa".

La Universidad Dominicana, que tiene un 27% de inscriptos de origen hispanoamericano, recibió recientemente una subvención de la Asociación Estadounidense de Dietética (ADA, American Dietetic Association) destinada a estudiantes de origen hispanoamericano para que estudien nutrición. La Dra. Judy Beto, profesora de ciencias de la nutrición, fue la autora principal del subsidio; notó una gran necesidad dentro de esta comunidad, que normalmente tiene problemas de obesidad y debe cuidar mucho la dieta.

"Los estudiantes asisten a una escuela secundaria en la que no se habla de estudios superiores y una vez que ingresan en el colegio comunitario, se les hace difícil mantener el ritmo de los estudios", explicó. "Con este programa llamado Puentes, creamos un vínculo entre el colegio comunitario y nuestra universidad con un muy buen programa de mentores para mantener a estos estudiantes hasta el final"."

La subvención se le otorgó a la Universidad Dominicana por la relación directa con la carrera profesional establecida por la Dra. Beto y sus colegas. Una vez que los estudiantes ingresen en el programa, podrán hacer prácticas de su futura carrera. Según comenta la Dra. Beto, los estudiantes no podían hacer prácticas de nutrición porque no podían encontrar tiempo para hacer prácticas supervisadas como nutricionistas. Este programa les permitirá estudiar durante cinco años, tener prácticas supervisadas sin competitividad y convertirse en dietistas registrados. Como la institución se dio cuenta de esto, con la subvención y el programa será capaz de incrementar la cantidad de nutricionistas de origen hispanoamericano en un 4% en los próximos dos años.

"Nuestra meta es ayudar a los estudiantes a alcanzar el máximo de su capacidad", explicó. "Y comenzar antes a ayudar a la gente a seguir sueños que pueden alcanzar en un tiempo razonable con ayuda de mentores".

Estas son sólo tres instituciones educativas de entre las 10 HSI de la zona metropolitana de Chicago, pero hay más de 250 en todo el país que ostentan el título de Instituciones de Servicio a Hispanos. Para averiguar más información sobre este tema, visita http://www.ed.gov

 

Christina E. Rodríguez Investiga y escribe acerca de estrategias de búsqueda laboral, desarrollo profesional, tendencias de contratación y asuntos del lugar de trabajo para Empleos.

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